Estoy enamorado de un amor imposible. Al menos, imposible en este Universo. Estoy seguro de que en un Universo paralelo somos la pareja más feliz del mundo, pero no en este. El destino es impasible y nuestro amor, imposible.
Pero no me desanimo. Por eso viajo en autobús en el asiento al lado del de ella, paseo por la calle a su lado, tomo el sol a su lado, vamos de compras, al museo. Lamentablemente, lo hacemos en momentos distintos. Pero me alegra la vida poder reservarle la ventanilla en el autobús y sentir las mismas emociones en una exposición de arte. A veces, nos reímos al mismo tiempo, aunque separados por kilómetros. Pero estoy seguro de que nos reímos a la vez y sin razón, solamente por compartir la risa.
No sé, en algún momento espero que se produzca un desajuste en el continuo espacio-tiempo que consiga unirnos para siempre. Mientras tanto, me preparo a conciencia. Cuido todos los detalles porque en algún momento aparecerá a mi lado y será como si siempre hubiese estado allí. No quiero ni pensar que coincidamos en el asiento cuando el desajuste de produzca. ¡Qué escándalo!
Leave a Reply